Los supuestos secuestradores conocían previamente algunos datos. Al menos eso parece, porque sabían que la hija de la mujer que atendió el teléfono estaba de viaje. Incluso la hicieron hablar con una falsa persona que, pidiéndole ayuda, simuló ser la hija. Una abogada del sur de la provincia fue víctima esta semana de un secuestro virtual, y desembolsó alrededor de $ 3.000 en tarjetas telefónicas.

Pero ese no sería el único caso. El jueves, una denuncia ingresó en el Centro Judicial Concepción, donde relataban hechos similares al que sufrió la abogada en el sur y la comerciante María Teresa Max en la capital.

Las denuncias realizadas en el sur fueron confirmadas por el fiscal de Instrucción de la III° Nominación del Centro Judicial Concepción, Jorge Echayde. "Ayer (por el jueves) ingresó a la fiscalía una denuncia por este mismo tema, y a comienzos de semana tuvimos el caso de la abogada. Usaron la misma modalidad. Por eso creo importante comunicar estos hechos para advertir la maniobra que se va a seguir dando", dijo el representante del Ministerio Público.

El caso denunciado el jueves fue similar al de Max, aunque el ardid fue descubierto a tiempo por las víctimas. En el de la abogada, los falsos secuestradores habrían conocido que su hija estaba de viaje. La mujer les pasó los códigos de tarjetas telefónicas, por un monto cercano a los $ 3.000. "Normalmente estos llamados vienen de personas que están en la cárcel. Piden el código de la tarjeta y después lo comercializan entre ellos. Es un delito donde el delincuente no da la cara y le resulta fácil escapar porque después cambia el chip y desaparece", explicó Echayde. El fiscal detalló que generalmente los extorsionadores eligen los teléfonos al azar, y a través de una conversación inicial van obteniendo más datos. Pero tampoco descarta que pueda existir algún trabajo previo, como la indagación en redes sociales.

"Hubo un accidente"

Echayde conoce de cerca el modus operandi, ya que él mismo recibió hace dos años un mensaje extorsionador. "Mi mujer recibió la llamada y le dijeron que era de una cárcel, pero como yo era ayudante fiscal pensó que era un tema de trabajo. Me pasó el teléfono y me dijeron que mi madre había tenido un accidente. Me fueron sacando datos, como la edad, y después me dicen, 'te vamos a decir la verdad, la tenemos secuestrada. Si no me das plata la vamos a matar'. Yo corté y lo primero que hice fue llamar a mi madre. Por suerte descrubrimos rápido y no pasó nada", relató el fiscal.

La modalidad "secuestro virtual" parecería ser más habitual de lo que se piensa, aunque hay muchos casos que no se denuncian, ya sea porque la extorsión no se concretó, o por la vergüenza ha saberse burlado, según dijo una fuente judicial.

Los consejos de los que saben

¿Hay que denunciar estos hechos?

Siempre hay que hacer la denuncia ante cualquier tipo de llamada extorsiva. Las empresas telefónicas pueden saber desde dónde se hizo la llamada.

¿Por qué dicen que hubo un accidente?

Dicen que está inconsciente. Cuando se les nombra a los posibles familiares, ellos cambian el discurso y dicen que tienen a esa persona secuestrada.

¿Cómo puedo darme cuenta que es falso?

Si pide como rescate códigos de tarjetas telefónicos y no dinero, es seguro que se trata de un secuestro virtual, según afirman los especialistas.

¿Qué hago si la llamada es de la cárcel? 

No hay que aceptar la llamada cuando la empresa telefónica advierte mediante un mensaje de voz que la comunicación entrante proviene de la cárcel.

¿Cómo evito que me saquen información?

Si son desconocidos, no dar nombres, direcciones, ni información del grupo familiar. Si dicen que hubo un accidente, corte y confirme con la Policía.

¿Puedo tomar otro recaudo?

Trate de conocer en qué lugar está su familia y cómo contactarla. De esa manera podrá saber rápidamente de la veracidad de las llamadas extorsivas.

Identificación y delito

La llamada de la cárcel es anunciada

La persona que recibe una llamada que se realiza desde un teléfono público de la cárcel, es alertada de esta situación y puede optar por rechazarla. El fiscal Jorge Echayde contó que hay casos en que los familiares ingresan celulares para los presos, con los que realizan las extorsiones.

el secuestro virtual en la Ley

El Código Penal define en el artículo 168 el delito de extorsión, como aquel en el que una persona con intimidación obliga a otro a entregarle o depositarle dinero. La pena prevista es de cinco a 10 años de reclusión o prisión.